La decisión del Gobierno de cancelar los Juegos Nacionales y Paranacionales 2026 ya comienza a generar fuerte molestia en el mundo deportivo chileno, especialmente por el impacto que tendrá en cientos de deportistas regionales que utilizaban este evento como principal vitrina competitiva y formativa.
La medida fue adoptada en medio de un ajuste presupuestario aplicado al Ministerio del Deporte, cartera que sufrió un millonario recorte de recursos durante este año. Dentro de las reducciones se eliminó el financiamiento destinado a los Juegos Nacionales y Paranacionales 2026, competencia que reunía a cerca de 3 mil deportistas de distintas regiones del país.
La suspensión no solo afecta al alto rendimiento. También golpea directamente a jóvenes promesas, deportistas escolares, entrenadores y atletas paralímpicos que veían en esta instancia una oportunidad de desarrollo, proyección y clasificación a futuras competencias nacionales e internacionales.
Desde el Ejecutivo señalaron que los recursos serán priorizados para otros compromisos deportivos internacionales, sin embargo, las críticas no tardaron en aparecer desde distintos sectores ligados al deporte formativo, donde advierten que la decisión termina perjudicando principalmente a regiones y disciplinas con menos apoyo económico.
En el Valle de Aconcagua, donde distintos deportistas han logrado destacar en competencias nacionales durante los últimos años, la noticia también genera inquietud por el impacto que podría tener en procesos deportivos juveniles y programas regionales de preparación.
Los Juegos Nacionales y Paranacionales eran considerados una de las actividades deportivas más importantes del país, reuniendo disciplinas convencionales y adaptadas en una competencia que además buscaba descentralizar el deporte chileno.