Una fuerte controversia política se generó luego que el presidente José Antonio Kast señalara que su promesa de expulsar a 300 mil migrantes irregulares “el primer día” de gobierno “era una metáfora”.
Las declaraciones fueron realizadas durante una actividad con la Cámara Chilena de la Construcción, donde el mandatario abordó cuestionamientos respecto al cumplimiento de una de las propuestas más recordadas de su campaña presidencial.
“Si alguien creyó que en un día íbamos a expulsar a 300 mil personas, entendió mal el mensaje”, expresó Kast, asegurando que la frase apuntaba a representar una postura firme frente a la migración irregular y no una acción literal inmediata.
El Presidente sostuvo además que su gobierno continuará impulsando medidas de control fronterizo, fiscalizaciones y expulsiones administrativas de extranjeros que permanezcan en el país de manera irregular.
Las palabras del mandatario rápidamente provocaron reacciones tanto en redes sociales como en distintos sectores políticos. Mientras algunos criticaron un supuesto cambio de discurso frente a una promesa de campaña emblemática, otros defendieron que siempre se trató de una señal política orientada a endurecer la política migratoria.
El tema se transformó en uno de los más comentados durante la jornada, reabriendo el debate sobre migración, seguridad y promesas presidenciales en Chile.