El retiro anticipado de estudiantes registrado la tarde de este lunes en el Liceo Max Salas Marchán de Los Andes generó preocupación y molestia entre apoderados, quienes cuestionaron la situación que obligó a suspender la jornada escolar.
A través de un mensaje enviado a la comunidad educativa, el establecimiento informó que la medida se adoptó debido a una «situación de fuerza mayor» que afectó tanto el suministro de energía eléctrica como la entrega del servicio de alimentación, determinando el retiro de los estudiantes a partir de las 14:45 horas.
Sin embargo, apoderados manifestaron su descontento, asegurando que los inconvenientes con el servicio de alimentación ya eran conocidos con anterioridad debido a las consecuencias que dejaron las lluvias de la semana pasada. Según señalaron, la cantidad de raciones disponibles no habría sido suficiente para todos los alumnos beneficiarios del Programa de Alimentación Escolar.
La situación provocó reclamos de familias que llegaron hasta el establecimiento en busca de explicaciones, cuestionando que no se hubieran adoptado medidas preventivas para evitar que el problema afectara el normal desarrollo de las clases.
Hasta el momento, el establecimiento atribuyó la situación a un caso de fuerza mayor, mientras se espera un pronunciamiento del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) y de JUNAEB respecto de las causas que originaron la interrupción del servicio de alimentación y las medidas que se implementarán para evitar que el problema vuelva a repetirse.