Las consecuencias del sistema frontal continúan afectando a numerosas familias del Valle de Aconcagua. En San Felipe, organizaciones humanitarias advirtieron sobre la compleja realidad que enfrentan los habitantes de la toma Yevide, donde las intensas lluvias dejaron viviendas anegadas, barro y serios daños en las precarias construcciones del asentamiento.
Según señalaron las organizaciones que trabajan en el lugar, muchas familias perdieron parte de sus pertenencias debido al ingreso del agua a sus hogares, mientras que otras continúan viviendo en condiciones de alta vulnerabilidad. La situación afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, quienes requieren apoyo permanente y acceso a condiciones básicas para enfrentar las bajas temperaturas.
Ante este escenario, realizaron un llamado a las autoridades, instituciones y a la comunidad para fortalecer la ayuda destinada al campamento, tanto con alimentos, ropa de abrigo y artículos de primera necesidad, como con materiales que permitan reparar las viviendas dañadas por las lluvias.
Las organizaciones indicaron que, pese al trabajo realizado durante la emergencia, las necesidades siguen siendo importantes y muchas familias aún intentan recuperarse de los efectos que dejó el temporal, por lo que esperan que durante los próximos días continúe llegando apoyo para quienes más lo necesitan.