Durante una visita a la emblemática Iglesia San Francisco de Asís de Curimón, los consejeros regionales Fernando Astorga y Rodolfo Silva constataron en terreno el avanzado deterioro estructural que afecta a este Monumento Nacional. Ambos se comprometieron a liderar gestiones urgentes para impulsar su restauración integral.
Fundado en el siglo XVI por la orden franciscana, este templo es uno de los hitos patrimoniales más importantes del Valle de Aconcagua. Su historia está profundamente entrelazada con la de Chile: albergó al Ejército Libertador antes de la Batalla de Chacabuco y fue sede de la firma del acta fundacional de la ciudad de San Felipe.
Durante el recorrido, los consejeros fueron recibidos por don Sergio Jara, quien expresó la preocupación de la comunidad ante el grave estado del inmueble: techumbres colapsadas, grietas estructurales y muros en riesgo de desplome, lo que representa no solo una amenaza patrimonial, sino también un peligro para quienes lo visitan.
“El estado actual de esta iglesia es crítico. Se han conseguido algunos recursos, pero no son suficientes. Requiere una intervención profunda y urgente”, señaló el consejero Rodolfo Silva. “Estamos evaluando daños estructurales serios, y queremos dejar claro que esto no tiene relación con campañas políticas. Con el consejero Astorga no estamos en campaña; lo hacemos por convicción, porque creemos en el valor de nuestro patrimonio y trabajamos con compromiso real por nuestra provincia”.
Actualmente, el Gobierno Regional cuenta con un proyecto de diseño aprobado desde 2021, con un presupuesto de $473 millones. Se espera que en octubre de este año la empresa adjudicada entregue el diseño definitivo, que deberá ser evaluado por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDESO) para obtener la Resolución Satisfactoria (RS). Solo con esa aprobación técnica, el proyecto podrá ser votado por el Consejo Regional para su financiamiento.
El costo estimado de las obras asciende a $17.000 millones, contemplando un financiamiento compartido: el Consejo Regional podría cubrir hasta el 50%, mientras que el resto sería financiado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere).
Por su parte, el consejero Fernando Astorga destacó la relevancia histórica y cultural del templo. “La puesta en valor de este espacio no solo rescata nuestra historia, también abre oportunidades para el desarrollo cultural y turístico del valle. Es un proyecto clave para fortalecer nuestra identidad y dinamizar el territorio”.
Ambos consejeros reafirmaron su compromiso de articular esfuerzos desde el Consejo Regional para concretar un proyecto que devuelva a la iglesia su esplendor original y resguarde su legado para las futuras generaciones.