Una iniciativa desarrollada junto a la Universidad de Valparaíso utiliza el bordado como herramienta educativa para informar sobre los riesgos del mosquito transmisor del dengue.
El arte del bordado se transformó en una herramienta para promover la prevención del dengue en Calle Larga, gracias a una iniciativa que reúne a integrantes de la agrupación Bordadoras de Calle Larga y estudiantes de segundo año de Medicina de la Universidad de Valparaíso, Campus San Felipe.
El proyecto busca aprovechar este oficio tradicional para entregar información sobre el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, además de fortalecer la participación comunitaria y rescatar la identidad cultural de la comuna.
Bethania Campillay, integrante de la agrupación, destacó que esta colaboración les ha permitido asumir nuevos desafíos y utilizar el bordado para educar, compartir experiencias y fortalecer los vínculos entre vecinos.
La académica Erika Silva explicó que el objetivo es demostrar cómo el arte puede contribuir al bienestar colectivo, mientras que el jefe de carrera, René Martínez, resaltó la importancia de formar futuros médicos vinculados con las organizaciones del territorio.
La estudiante Florencia Espinoza valoró la experiencia, señalando que les ha permitido comprender cómo las comunidades pueden convertirse en protagonistas de la prevención de enfermedades.
La iniciativa también busca advertir sobre la importancia de eliminar recipientes con agua acumulada, donde puede reproducirse el mosquito transmisor del dengue.
Ante la proximidad del Día de Todos los Santos y la conmemoración de los Fieles Difuntos, se recomienda evitar dejar flores en floreros con agua en los cementerios, utilizando alternativas como arena húmeda.
El mosquito Aedes aegypti se caracteriza por presentar marcas blancas en sus patas y cuerpo. La eliminación de posibles criaderos es fundamental para prevenir su reproducción.
